PASIÓN EN SEMANA DE PASÍON
MITOS Y VERDADES DE SEMANA SANTA
- Quienes tienen sexo en Semana Santa pueden quedar pegados: El
mito más popular y más utilizado a modo de broma. Más allá de si es cierto o no,
hay que asumir que no todas las personas que practican sexo son creyentes y que
las relaciones íntimas no son una contradicción a las celebraciones de la
fecha.
- No se pueden consumir carnes rojas: En lo
práctico es un mito, pero con algo de verdad para los católicos practicantes. La
tradición judío-cristiana desde 1950 dice que el Viernes Santo es un día de
recogimiento por el sacrificio y muerte de Jesús. De esta forma, los cristianos
tienen que sacrificarse con el ayuno y la abstinencia de carne roja, que era lo
que más le gustaba a la gente en el siglo XIX.
Estos son otros de los llamados “mitos” de Semana Santa:- Si
una persona se monta a un árbol, se convierte en mono
- No bañarse en un río
porque se puede transformar en pez
- Los bebés que nazcan el Viernes Santo
pueden traer el anticristo.
- Viernes Santo no se debe limpiar la casa ni
barrer el suelo, porque equivale a "barrer la cara de Cristo".
- No se pueden
utilizar clavos porque Jesús fue crucificado de pies y manos con ellos.
- Se
debe vestir de negro, caminar despacio y no gritar para no faltarle el respeto a
Dios.
- Si algún hijo le levanta la mano a sus padres en un intento de
agresión, se le puede caer el brazo o convertirse en mula.
- El Viernes Santo
a las tres de la tarde (hora en que murió Cristo) no hay que salir, ni siquiera
asomarse a la calle.
- No se debe cazar porque el daño se te puede
‘devolver’. No cortar nada, porque se estaría cortando el cuerpo de Cristo.
-
Si un hijo le saca la lengua a sus padres, la lengua se le puede convertir en
lengua de serpiente.
- Sólo se puede escuchar música sacra y no se puede
bailar, decir groserías, coser, planchar, ni tomar alcohol.
- No vestirse de
rojo porque sería identificarse con el diablo.
Estos mitos, que antes
provocaban temores en la gente, hoy en día son motivo de broma o de recuerdo de
las creencias de los ancestros. En todo caso, todavía dan de qué hablar y para
otros, son normas para practicar.